LA FOTOGRAFÍA:

LA FOTOGRAFÍA:
“La fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma”. Susan Sontag (1933–2004)

jueves, 15 de diciembre de 2011

*(37/ 2011) POETAS EXTREMEÑOS DE SIEMPRE en 4 versos....

                                                        Foto: Carlos Rivero.                   
   

 ¿CÓMO TE TRAIGO?    
A mi padre (hoy enfermo)

¿Cómo te traigo el sol, sobre tu cama,
a estas cuatro paredes, que te guardan?

¿Cómo la sementera cuando brota?
¿Cómo te traigo el viento, oliendo a agua?
¿Cómo pongo tu vida ante tus ojos?
¿Cómo bajo una nube hasta tu altura?

¿Cómo saber qué sientes y qué temes?
¿Dónde busco tus piernas, tu cordura?

Te extrañan los olivos, los terrones,
el propio despertar de la mañana.
Y yo te extraño, padre, tanto, tanto…
Te tengo, y sin embargo,
¡Me haces falta!.
                         

5 comentarios:

CAMIO dijo...

felicidades, combinacion perfecta entre imagen y poesia
un saludo

Miguel Iglesias dijo...

Tanto texto como la fotografía están llenos de nostalgia. Muy buenos.

Anaximandro dijo...

No estoy seguro de qué me gusta más: si la fotografía o los versos. Ambos rayan a gran altura.
Saludos.

Francisca Quintana Vega dijo...

Es un honor que algunos de mis versos merezcan ser publicados aquí.
La foto...acorde con lo que yo intento expresar. La niebla impide ver...la niebla de la impotencia.
Mi padre, sin piernas ya...y sin mover un brazo...está condenado a permanecer en una cama el resto de su vida. Una ventana le permite ver la torre y el tejado de algunas casas...el cielo. Eso es mucho ahora. Hace pocos años, ni eso.
Por muy bien atendido que lo tienen,yo siento una gran impotencia, porque amaba el campo, los paisajes...los terrones, las cosechas...la libertad.
Puedo asegurar que este poema, lo hice en minutos y con todo el corazón.
Gracias a todos.

Salomé Guadalupe Ingelmo dijo...

Mi abuelo era un hombre de pies ágiles y mirada ancha. Un día su mundo pasó a caber en las cuatro paredes de una habitación que, a pesar de ser verde, no olía a fresco. La enfermedad ya no lo abandonó. Aunque fuera de la ventana el mundo fluía aún, fingiendo ignorancia. Yo sé. Abrazos.